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.:: MORFOLOGÍA ::.
Cuello ligeramente arqueado y de longitud media,
mas bien largo, con abundantes y fuertes crines bien insertado en su
union con el tronco y con un tránsito cérvico-facial,
o union con la cabeza , fino y elegante, neto y nunca grueso, empastado
o voluminoso. Borde superior curvado desde la cruz hasta la nuca y
borde inferior mediananmente recto, nuca convexo (cuello de ciervo
o al reves) y que le salga justo por encima del pecho.
"... alto y proporcionado
a la talla, elevándose desde su nacimiento, y con disminución en
lo grueso hasta la cabeza, para cubrir con ella la mayor parte del
cuerpo del jinete."
(Marqués de Arellano, s.XVI)
"... han de ser enhiestos y descargados de delante, teniendo el
cuello ancho en el nacimiento, y delgado junto a la cabeza, y que les
salga del pecho y no de la aguja, porque lo tengan enaracado y bien
formado y bien desarrollado."
(Pedro de Aguilar, s.XVII)
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clic sobre el caballo para ver la descripción morfológica
característica del P.R.E.
Extremidades anteriores con espalda larga, musculada
y oblicua, formando con la horizontal un ángulo mayor de 55º.
Brazo corto y musculado, inclinado y fuerte, antebrazo largo, potente
y bien dirigido. Rodillas desarrolladas y enjutas. Caña de longitud
proporcionada, falanges y tendones netos y limpios, menudillo seco
y destacado, cuartillas no demasiado largas, bien flexionadas pero
no vencidas, cascos compactos con dimensiones adecuadas, bajo de talones.
En las extremidades posteriores el
muslo y la nalga deben ser muy musculosos. Pierna generalmente larga
y guardando con la horizontal un angulo mayor de 70º. Tarso o
corvejor bien conformado y ofreciendo buenas superficies de inserción
a las masas musculares flexores y extensoras. Con parecidas características
que los miembros anteriores en las regiones metatarsianas, tarsometatarsianas
y falangianas.
Tronco proporcionado y robusto, más bien
corto, con gran distancia entre la cruz y la cinchera.
Tórax amplio y profundo. Costillas suavemente arqueadas, no "en tonel",
si bien en la yegua se muestra algo mas ensanchado.
Dorso musculado, más o menos recto, lomo corto, ancho, horizontal o
algo arqueado, armónicamente ligado con el dorso y grupa.
Grupa de longitud y anchura media, siendo su longitud mayor o igual que la
anchura, redondeada y ligeramente en declive, con nacimiento de la cola bajo,
por lo que esta se mantiene pegada en la marcha, cola con abundante crines
a menudo onduladas, ijares extendidos y poderosos, vientre correcto.
Llamamos espalda a la región que tiene como base la escápula
y el cartílago de la escápula, puede decirse que la une
con la cruz.
La espalda de los caballos de Pura Raza Española, como
buen caballo de silla, debe ser bien inclinada y larga, que forme un ángulo
de 50º con
la horizontal. Con ella se adapta perfectamente al terreno desigual,
montañas, piedras y arbustos, en el que se crió. Sus
manos consiguen con dicha espalda un buen tronco, y también
con ella proporciona mayor comodidad para su jinete, puesto que al
retrasarle el asiento aleja a este de los puntos de percusión,
es decir de los cascos anteriores.
La buena cruz es aquella que tiene una superficie suficiente como
para permitir holgadamente la implantación de los músculos
que contraen y extienden el cuello y las espalada, y que intervienen
también en el buen funcionamiento del dorso y del lomo. En los
caballos de Pura Raza Española la cruz debe ser destacada, larga, ligeramente
ancha y retrasada.
Cabeza, ligeramente en huso, con nuca manifiesta
y estrecha, de mas en su sentido lateral, longitud media, no corta,
fina y enjuta, frente suavemente arqueada. Quijada poco manifiesta.
El ojo más o menos
redondo, estando implantado oblicuamente e inclinados. Hocico mediano,
aparentando poco volumen (acuminado) y con ollares de buen tamaño.
Orejas de longitud media y de implantación baja, con borde exterior
curvo, muy móviles, La cara de los caballos de Pura Raza Española (espacio
entre la frente y el hocico), ha de ser larga, derecha lisa, delgada
y descarnada. El perfil fronto-nasal del caballo español es
subconvexo, medianamente recto, nuca cóncavo (propio del Pura
Raza Árabe), ni ultraconvexo (propios de caballos con sangre
del norte, napolitanos, franceses, etc.)
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